APUNTEN


yo pase por ahí cuando eras feliz
fui testigo y recuerdo tu sonrisa,
firme, consciente, tranquila, silenciosa
te burlabas alegremente, sin maldad
no le tenias miedo a nada,
menos a las miradas.

Yo pase por ahí cuando fuiste feliz
te vi reír hasta morir,
regalabas canciones al viento,
escupías poesías al mar;
te entregabas con besos y abrazos
las agujas engañaban al tiempo.

Ahora miras para abajo, cada tanto,
entre paso y paso vas viendo tus pedazos;
ni sabes cuantos aplausos te llenan,
ni cuantas manos te completan el cuerpo,
y qué tan lejos queda tu destino;
y qué tan solo podes llegar.

No quiero verte roto, tan bajo;
pero si puedo te ayudo a recoger,
a juntar todas las partes,
a reconstruir cabezas;
aunque todavía no aprendí
a arreglar lo que destruí.

Se romperme y re-armarme,
armas no tengo, pero el ataque me toca;
a veces empiezo, otras termino,
pero nunca espero;
si se libró la batalla,
principio del camino, es la línea de fuego .

UN TALLARIN



Lo hago porque si, o porque sé
porque todavía no me duele el cuerpo.
Porque el cuero se está curtiendo,
pero de vieja no me voy a morir.
De eso quedate tranquila,
que de acá me voy de repente
como de todos lados.
No creo que salude,
asique, no te ofendas.
Te aviso, por las dudas,
no es de mal educada.
Pero como los tallarines
por los agujeros del colador
me voy a escurrir.
Quiero ser como algunos fideos,
esos que nadie se come porque se escapan.
Aunque termine en el resumidero,
con todos la basura de la ciudad.
Con suerte llegue al río, me la juego que si,
y de ahí andá a saber,
eso te lo cuento después.
Pero ya disfrutaré ese viaje,
ahora me voy a mojar un rato con la lluvia,
que es lo que hay ahora en la calle.
Además de un montón de otras cosas
que seguro me voy a encontrar.
Eso también te lo cuento a la vuelta.
Igual prefiero que ya no estés acá
y ojalá nos encontremos en el Paraná,
va a ser lindo reconocerte entre tanta mierda.

Nadie me dijo que agosto se iba a terminar.
En el fondo yo lo sabía
de repente un septiembre,
una pronta primavera que asumir.
De alguna forma lo sabia...
La vida es la mas fuerte de las adicciones,
basta nacer para no querer morir jamás.

Todo está aca


SOS


Es tu vida, tu escultura,
tu obra, lo que vos quieras.

- A mi todo me cuesta un huevo.
- Tuve suerte de encontrarte, aunque no te caía bien.
- Esconder estos golpes quiero, mejor que desaparezcan.
- Yo te voy a defender.

Como cuando venías a los tumbos en la bici a buscar los diarios y salías peor, con esa mochila con 50kg de tribunas, y tu alegría,
a pesar de todo.

Tus duendes, las medialunas con dulce de leche, tu dulce amistad.                                      
Los títulos de la tapa pegados en la cara.

- Me quede dormida arriba de esta pila, me gusta el olor a tinta, a imprenta.
- Unos mates y seguimos.
- Ahí viene el hermano plateado con sus sermones, no me hagas reír.

Seguimos moldeando esta escultura,
que fue un bloque en el pasado, en bruto,
y con fuerza y habilidad se hizo mujer,
hermosa.

- A mi todo me cuesta un huevo, por eso lo cuido.

Sería como ellos, que van por ahí livianos, despreocupados, porque saben que abajo está la red, yo abajo tengo el piso, durísimo, lo conozco, me caí varias veces. Lo conozco.

- Mira esta cicatriz, me la hice una vez de confiada, creí que había alguien, esperándome, para agarrarme. Y no había nadie, o si, el piso, otro moretón.

Ahora las lágrimas no se desperdician
en manifestar esos dolores, 
quiero que lloremos de alegría, fuerte, 
y nos abracemos, fuerte.

En ese minúsculo cuerpo, la sorpresa, 
la sorpresa sos vos, la fortaleza,
tu fortaleza sos vos y los que dejas entrar.

Estamos aca, viviendo,
para crecer, para ser,
para sacarnos los miedos,
para cometer pecados,       
todos menos uno,
el de no ser felices.