METROS



Creí que esta vez iba a poder,
si el destino insiste pienso, esta vez si.

pero que poco me cuesta sentirme 
incapaz.

pero si el destino insiste, pienso,
y eso es lo que no puedo evitar.


Esta vez la altura del vértigo era como de 14 pisos
cuando quise sostener la mirada la velocidad se precipito
y yo en silencio quería decirte a gritos que no me sueltes la mano nunca 
y vos con dulzura en los ojos infinitos me dijiste que me anime a sentir
que no tenga miedo de caerme, que no me asuste con ese sonido
que a la vuelta me cantabas una canción, y me contabas tus miedos
los perros que no ladran muerden y por eso, preferís que te hable
asusta la falta de palabras, lo incierto de los besos, los abrazos egoístas
se de personas que abrazan para abrazarse y los quiero.
La próxima vez que te cruce, de casualidad una noche
no me van a asustar los gritos, los empujones y la multitud
y voy a llegar hasta tu isla, aunque me aterre la inmensidad del mar.


segundos mal medidos
milimétricas distancias
de años luz
de mal momentos sincronizados
de pérdidas de tiempo
de desencuentros en relojes
de arena de mar y rio Paraná
de caras sucias y hambre en la panza
de hambre en las venas
por falta de sangre
por falta de sal
estatuas de plástico
brillantes, truchas
fantasías de desamor
cerebros dormidos
y corazones en by pass
corazones dormidos
cerebros rotos, intoxicados
flotando en la bilis última
que no se llega a vomitar
que sigue dando vueltas,
reflujo del dolor
que vuelve constantemente
inconstantes emociones
señales que se van sin ser captadas
que interrumpen sin querer
vuelos de pájaros cantores
que pián sin entenderse
que pián al pedo
que se entienden de casualidad
alguna vez, en algunos lugares
en los que quieren estár
con los que quieren estár
con los que quieren y no están
que siguen andando por ahí
por inercia inconsciente
que se van por los rieles
y se descarrilan queriendo
que van creciendo
como plantitas sin tutor
torcidos, solos, 
buscando la luz del sol
que como encandila, lo tapan
que lo tapan y no ven nada
que no ven nada, mientras pasa todo
mientras pasa tanto, tanto.
La luz se subdivide en colores
y no agarran ninguno, rojo
lo dejan pasar, adelante
se sigue siempre para el mismo lugar
inevitablemente adelante
gira siempre para el mismo lado el agua,
en este hemisferio todos los remolinos son iguales
son mano, sos mano.

MateR


Me explotan por todos lados y ya no se qué hacer.  Ni dormir me dejan.
Se amotinan en la puerta; no puedo salir, encerrada.
Las veo por abajo, a contraluz.  Bollos de papel.
Lloran como bebés, que molestas son; se creen que tienen derechos.
Si ni siquiera existen para los demás, son sólo mías; todavía.
Y así se van a quedar.
Hasta que yo quiera.
Mal nacidas, pobres.
No logro entender de qué estúpido laberinto las deje salir.
Las malas ideas se empecinan, en que algún día las desabolle,
y vuelvan de su muerte súbita y precoz.
Lastimosas realidades abortadas.

APUNTEN


yo pase por ahí cuando eras feliz
fui testigo y recuerdo tu sonrisa,
firme, consciente, tranquila, silenciosa
te burlabas alegremente, sin maldad
no le tenias miedo a nada,
menos a las miradas.

Yo pase por ahí cuando fuiste feliz
te vi reír hasta morir,
regalabas canciones al viento,
escupías poesías al mar;
te entregabas con besos y abrazos
las agujas engañaban al tiempo.

Ahora miras para abajo, cada tanto,
entre paso y paso vas viendo tus pedazos;
ni sabes cuantos aplausos te llenan,
ni cuantas manos te completan el cuerpo,
y qué tan lejos queda tu destino;
y qué tan solo podes llegar.

No quiero verte roto, tan bajo;
pero si puedo te ayudo a recoger,
a juntar todas las partes,
a reconstruir cabezas;
aunque todavía no aprendí
a arreglar lo que destruí.

Se romperme y re-armarme,
armas no tengo, pero el ataque me toca;
a veces empiezo, otras termino,
pero nunca espero;
si se libró la batalla,
principio del camino, es la línea de fuego .

UN TALLARIN



Lo hago porque si, o porque sé
porque todavía no me duele el cuerpo.
Porque el cuero se está curtiendo,
pero de vieja no me voy a morir.
De eso quedate tranquila,
que de acá me voy de repente
como de todos lados.
No creo que salude,
asique, no te ofendas.
Te aviso, por las dudas,
no es de mal educada.
Pero como los tallarines
por los agujeros del colador
me voy a escurrir.
Quiero ser como algunos fideos,
esos que nadie se come porque se escapan.
Aunque termine en el resumidero,
con todos la basura de la ciudad.
Con suerte llegue al río, me la juego que si,
y de ahí andá a saber,
eso te lo cuento después.
Pero ya disfrutaré ese viaje,
ahora me voy a mojar un rato con la lluvia,
que es lo que hay ahora en la calle.
Además de un montón de otras cosas
que seguro me voy a encontrar.
Eso también te lo cuento a la vuelta.
Igual prefiero que ya no estés acá
y ojalá nos encontremos en el Paraná,
va a ser lindo reconocerte entre tanta mierda.

Nadie me dijo que agosto se iba a terminar.
En el fondo yo lo sabía
de repente un septiembre,
una pronta primavera que asumir.
De alguna forma lo sabia...
La vida es la mas fuerte de las adicciones,
basta nacer para no querer morir jamás.